
Tras los juicios a Bussi y Menéndez. La viuda del
Capitán Viola denuncia la
"mirada chueca" del Gobierno y la falta de verdad y justicia para ella y su Familia. El
ERP asesinó en 1974 al marido y a la hija de 3 años de María Cristina Picón, quien critica lo que considera una política estatal de
Derechos Humanos subjetiva. El
28 de Agosto, cuando el Tribunal Oral Federal de Tucumán condenó a Antonio Bussi y Luciano Benjamín Menéndez a
Prisión Perpetua, María Cristina Picón (60), viuda del
Capitán Humberto Viola, estalló en llanto y retrocedió
34 años atrás. Hasta el 1º de
Diciembre de 1974, cuando un comando del
Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) ametralló el auto de su marido: murieron su esposo, de 31 años, y su hija María Cristina, de 3. Ella sobrevivió con un embarazo de
cinco meses junto a su hija María Fernanda, de 5 años, y que después de ocho operaciones pudo sobreponerse a las secuelas y heridas que la balacera le produjo en su cabeza.
Tras 20 años de no conceder entrevistas, aceptó romper el silencio que se había impuesto.
“¿Por qué mis muertos no van a ser considerados de lesa humanidad? Cuando ametrallaron el auto no tuvieron piedad por
mis hijas... Yo les rogaba que no disparen porque estaban mis nenas. Yo estaba embarazada de
mi hija Luciana, de cinco meses. Y ellos más disparaban. Esos asesinos merecen estar presos también, sin embargo
hoy están en libertad. El indulto de
Menem los dejó afuera.”
El pedido lo hice el
13 de noviembre de 2007 ante el Juzgado Federal Nº 1 de Tucumán, a cargo del
Dr.Bejas. Hasta Junio de este año no habían sacado el expediente y mi abogado se vio en la obligación de solicitar pronto despacho, porque estaba cajoneado.
—¿Siente que ha sido discriminada en su carácter de familiar de muertos por la subversión? Sí. Yo vivo con respeto el feriado del
24 de marzo, instituido por el Gobierno Nacional, como el día de la
verdad y la justicia, pero no es mi verdad, ni mi memoria, ni mi justicia. Para mí hace tiempo no hay verdad ni justicia. A los 13 años del atentado, el por entonces Juez federal
Jorge Parche le da la "Libertad" a uno de
los asesinos de mi hija, Fermín Núñez. Yo estaba muy asustada porque el miedo persistía. Lo fui a ver al Juez y le dije que lo hacía
responsable si a mis hijas les pasaba algo. Su contestación fue que después de mucho meditar en la soledad de su despacho, había decidido darle la Libertad porque
tenía "buena conducta, limpiaba la celda y leía diariamente la Biblia". Y porque también tenía "presiones de los derechos humanos".
Esos no son mis derechos humanos.
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