¿Los Kirchner dirán algo?: Alperovich convalidó el decreto militar de Bussi en 1976 para crear el Fondo Patriótico Azucarero. Un informe firmado por el entonces Tesorero de la Provincia, Eduardo Jairala, en 1977, revela que se acumularon $ 4,6 millones de la época. Equivalían a 6 millones de dólares por mes. El destino de los fondos fue un misterio. Se pagaron 100 mil dólares para comprar un Ford Falcon. Ahora, en lugar de investigar, se convalidó la actuado. Luego del apoyo de Ricardo Bussi al kirchnerismo para la aprobación de la Ley de Medios, llamó poderosamente la atención a los más avispados una curiosa decisión de la mayoría alperovichista en la Legislatura. Entre las normas ratificadas por el alperovichismo -durante la sanción del Digesto Jurídico Provincial, la semana última-, figuró la creación en 1976 por parte del entonces gobernador Antonio Bussi, del Fondo Patriótico Azucarero (Decreto-Ley 4.536), que dispuso un aporte en forma compulsiva -al margen de las obligaciones tributarias- a ingenios, empresarios y particulares, en la etapa más cruenta del Proceso Militar. En ese curioso Fondo, producto de exacciones a particulares y empresas, se acumularon 4.640.000 pesos, según un informe de la Tesorería General de la provincia de Tucumán, que data de 1977 y lleva la firma de su entonces titular, Eduardo Miguel Jairala.El destino de los recursos nunca fue muy transparente. Según una investigación periodística, por ejemplo, se gastaron 100 mil dólares en la compra de un automóvil Ford Falcon. El dinero debía ser administrado por una comisión mixta integrada por empresarios y por funcionarios del Estado, entre los que estaba el jefe de Policía de la Provincia. Su vigencia se mantiene porque -según explicaron voceros del alperovichismo, que respaldaron la ratificación de la norma- aún habría actos jurídicos en marcha, a consecuencia de esta ley.
La historia
El 11 de junio de 1976, poco menos de tres meses después de que Bussi asumiera como gobernador durante la última dictadura militar, según la revista Trespuntos, Bussi creó por decreto militar el Fondo Patriótico Azucarero (FPA), integrado por la empresa Conasa, las compañías azucareras San Pablo, del Norte y Cruz Alta, la Sociedad Anónima Marapá L.C.I.P.A.C y los ingenios Concepción, La Fronterita, La Corona, La Providencia, Ñuñorco, Santa Bárbara yAguilares.
Como miembros del FPA, cada una de las firmas realizó, durante los 15 meses que duró esa gestión de Bussi, aportes por valores mínimos de $ 120.000 y máximos de $ 1.000.000. En total, sumaron $4.640.000, según un informe de la Tesorería General de la provincia de Tucumán, que data de 1977 y lleva la firma de su titular, Eduardo Miguel Jairala.
A esa suma deben agregarse "las expropiaciones de terrenos y bienes (que) se convirtieron en un punto estratégico de la acumulación de riquezas por parte del gobierno que encabezaba Bussi", consignó la publicación, antes de afirmar que en el Tribunal de Cuentas provincial no constan los comprobantes legales del destino de lo aportado por el FPA.
"En resumidas cuentas, considerando los fondos del FPA, la coparticipación, los intereses devengados por las operaciones financieras y los créditos graciosos del Banco de Crédito de Desarrollo, es posible afirmar que, mensualmente, la administración bussista dispuso de 6 millones de dólares extraordinarios", concluye la revista trespuntos.
Finalmente, la investigación reveló que Bussi entregó a su sucesor, en 1977, "una fraguada rendición de cuentas", en la que, por ejemplo, se aseguró que se gastaron 60.000 dólares en la compra de un automóvil Fiat y 100.000 dólares en la de un Ford Falcon, cuando sus precios no superarían, en aquella época, los 5000 y 10.000 dólares, respectivamente.
La historia
El 11 de junio de 1976, poco menos de tres meses después de que Bussi asumiera como gobernador durante la última dictadura militar, según la revista Trespuntos, Bussi creó por decreto militar el Fondo Patriótico Azucarero (FPA), integrado por la empresa Conasa, las compañías azucareras San Pablo, del Norte y Cruz Alta, la Sociedad Anónima Marapá L.C.I.P.A.C y los ingenios Concepción, La Fronterita, La Corona, La Providencia, Ñuñorco, Santa Bárbara yAguilares.
Como miembros del FPA, cada una de las firmas realizó, durante los 15 meses que duró esa gestión de Bussi, aportes por valores mínimos de $ 120.000 y máximos de $ 1.000.000. En total, sumaron $4.640.000, según un informe de la Tesorería General de la provincia de Tucumán, que data de 1977 y lleva la firma de su titular, Eduardo Miguel Jairala.
A esa suma deben agregarse "las expropiaciones de terrenos y bienes (que) se convirtieron en un punto estratégico de la acumulación de riquezas por parte del gobierno que encabezaba Bussi", consignó la publicación, antes de afirmar que en el Tribunal de Cuentas provincial no constan los comprobantes legales del destino de lo aportado por el FPA.
"En resumidas cuentas, considerando los fondos del FPA, la coparticipación, los intereses devengados por las operaciones financieras y los créditos graciosos del Banco de Crédito de Desarrollo, es posible afirmar que, mensualmente, la administración bussista dispuso de 6 millones de dólares extraordinarios", concluye la revista trespuntos.
Finalmente, la investigación reveló que Bussi entregó a su sucesor, en 1977, "una fraguada rendición de cuentas", en la que, por ejemplo, se aseguró que se gastaron 60.000 dólares en la compra de un automóvil Fiat y 100.000 dólares en la de un Ford Falcon, cuando sus precios no superarían, en aquella época, los 5000 y 10.000 dólares, respectivamente.


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