23 oct 2009

LA OPIÑON DE LA COMISION DE PADRES

HOY TE DOY, MAÑANA TE QUITO. Es lo que parece pensar la actual gestión del gobernador Alperovich, en relación a la calidad educativa que deben gozar miles de alumnos de esta castigada provincia. Calidad educativa por la cual, desde el año 2001, venimos luchando sin desmayo a fin de mejorarla, ya que la misma, se había visto perjudicada con la desarticulación del nivel medio. Para quienes no recuerdan muy bien lo que pasó, debemos decir que el mayor conflicto educativo de la provincia surgió cuando un grupo de trasnochados políticos pretendieron hacer ley un decreto que quebraba el tercer ciclo de la educación básica (EGB3), enviando los chicos del 7ª año del nivel medio, a la escuela primaria. Al no haber sido posible concretarlo, porque la Legislatura de aquel entonces se negó ya que estarían sancionando una ley con rango inferior a la Ley Federal imperante en aquellos tiempos, pusieron en vigencia por la fuerza, el destructor Decreto 390/01 que, más allá de violar una ley nacional, produjo en nuestra provincia situaciones de desigualdad y por ende de discriminación, entre alumnos de la gestión estatal en relación a aquellos que, por su situación económica podían gozar de una educación de calidad en el sector privado. Destruyeron la educación con la excusa de poder alimentar a los niños. Ni lo educaron, ni lo alimentaron y Tucumán fue noticia en el mundo por más de veinte niños muertos por desnutrición.
Esta dolorosa situación con tan alto costo, tuvo su final cuando allá por agosto del año 2003, la Suprema Corte de la Nación, declaró inconstitucional el Decreto 390/01, obligando a la provincia a reimplementar la Ley Federal, devolviendo de esta forma la legalidad del sistema educativo provincial, algo importantísimo ya que nos garantizaba que los certificados y títulos que debían recibir nuestros hijos, volvían a tener valor jurídico y académico.Al ser el gobernador Alperovich, uno de los firmantes de aquel dañino decreto, siempre sostuvimos que el cambio en la política educativa provincial, que se dio a partir del año 2004, se debió más al acatamiento que debía tener el Gobierno de la provincia frente a un histórico fallo judicial, y no a la convicción de aquellos que expresan en sus discursos fáciles, que a la política educativa hay que llevarla adelante proveyendo a los alumnos una igualdad de oportunidades por sobre todas las cosas.Hace apenas algunos días, nos desayunamos con la noticia que el 7ª año volvería a la primaria, y más allá que no hay hasta el momento una confirmación real desde el Ministerio de Educación en tal sentido, debemos decir que, cuando el río suena... Desde luego debemos decir que de repetirse la historia, quienes se verán beneficiados a grado extremo, será el sector privado, porque al igual que en el año 2001, 2002 y 2003, crecerán a costa de la destrucción del sector público de gestión estatal. No creemos que haya algún padre que prefiera que su hijo tenga la mitad de las horas cátedras que hoy tiene el séptimo año, tal cual puede ocurrir si se lleva a cabo el retroceso educativo.Resulta penoso para quienes nos imaginamos un futuro distinto para nuestros hijos, ver que por una cuestión netamente económica (gastarán en una o dos maestras en lugar de 12 profesores), se dispongan de nuevo a destruir una educación por la que tanto se luchó y que, si no aparecen todavía los resultados es porque nadie tomó a la misma como una cuestión de estado dando el sostenimiento que debe tener a fin de afirmar el sistema educativo y poder evaluar resultados. Por el contrario, la educación en la provincia de Tucumán, se caracterizó por la improvisación (las escuelas Técnicas fueron un fiel ejemplo de ello) donde a menudo al preguntar a los alumnos a que sistema pertenecían no sabían explicarlo como tampoco a que año pertenecían.La Ministra de Educación, habla de “temores propios antes los cambios”, temores que son fundados ya que lo que expresamos no nos contaron, lo vivimos, y sabemos perfectamente como influyó en nuestros hijos. Bueno sería, que se recapacite y que la voz de Tucumán, se haga escuchar ante la Nación tal cual se hizo escuchar para la sanción de la Ley Nacional de Educación Técnica y la estructura de la escuela secundaria contemplada en la Ley Nacional de Educación.Realmente no entendemos como se puede estar pensando en cambios que signifiquen un retroceso, sin tener en cuenta que para ello debe intervenir el Congreso de la Nación, que por el bien de Argentina, desde diciembre del 2009 se comienza a vivir una nueva Nación. En definitiva, será la nueva Cámara Legislativa la que tenga la última palabra en el futuro educativo de nuestros hijos, y a ella apelaremos.El castigado sector de la Salud, está dando un gran ejemplo de lo que es luchar con convicciones como movimiento autoconvocado por una justa causa. El conflicto educativo que se avizora, con docentes que se quedarán sin trabajo, chicos con desigualdades en su estudio y padres impotentes al ver que nuevamente pretenden manejar a sus hijos mediante la quita del intelecto, llevará a nuestra provincia a convertirse en un Tucumán autoconvocado. Ojalá en ésta, los equivocados seamos nosotros. EDUARDOCARRIZO Comisión de Padres de Alumnos de Tucumán Interior.

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