22 nov 2009

NOSOTROS TAMBIEN QUEREMOS UN JUICIO

Se cumplen 35 años del crimen del capitán Viola y su hijita de 3 años. "Queremos un juicio como el que tuvo la familia Vargas Aignasse", dice la viuda. El relato del brutal ataque a una familia indefensa en el centro de Tucumán. Los asesinos fueron sentenciados a perpetua pero están libres. Maby Picón, encinta de 5 meses, asiste al sepelio de su marido, el Capitán del Ejercito, Humberto Viola y de su hijita de 3 años, Maria Cristina. Su otra hija, Maria Fernanda, de 5 años, recibió un tiro en la cabeza y sobrevivió a 8 operaciones. Maby Picón, encinta de 5 meses, asiste al sepelio de su marido, el Capitán del Ejercito, Humberto Viola y de su hijita de 3 años, Maria Cristina. Su otra hija, Maria Fernanda, de 5 años, recibió un tiro en la cabeza y sobrevivió a 8 operaciones. El capitán Humberto Viola fue fusilado el 1 de diciembre de 1974, cuando conducía su automóvil junto con su esposa María Cristina Picón y sus dos pequeñas hijas María Cristina de 3 años y María Fernanda de 5 años, en el momento de llegar a la casa de sus padres, en la calle Ayacucho, en pleno centro de San Miguel de Tucumán.
Su hija María Cristina también fue asesinada en tanto que su hija María Fernanda resultó gravemente herida.“¿Por qué mis muertos no van a ser considerados de lesa humanidad?”, dice la viuda, que está pidiendo la reapertura de la causa, para juzgar a los asesinos.“Cuando ametrallaron el auto no tuvieron piedad por mis hijas... Yo les rogaba que no disparen porque estaban mis nenas. Yo estaba embarazada de mi hija Luciana, de cinco meses. Y ellos más disparaban. Esos asesinos merecen estar presos también, sin embargo hoy están en libertad. El indulto de Menem los dejó afuera.”¿Siente que ha sido discriminada en su carácter de familiar de muertos por la subversión?—Sí. Yo vivo con respeto el feriado del 24 de marzo, instituido por el Gobierno nacional, como el día de la verdad y la justicia, pero no es mi verdad, ni mi memoria, ni mi justicia. Para mí hace tiempo no hay verdad ni justicia.—¿A qué se refiere?—A los 13 años del atentado, el por entonces juez federal Jorge Parche le da la libertad a uno de los asesinos de mi hija, Fermín Núñez. Yo estaba muy asustada porque el miedo persistía. Lo fui a ver al juez y le dije que lo hacía responsable si a mis hijas les pasaba algo. Su contestación fue que después de mucho meditar en la soledad de su despacho, había decidido darle la libertad porque tenía buena conducta, limpiaba la celda y leía diariamente la Biblia. Y porque también tenía presiones de los derechos humanos. Esos no son mis derechos humanos.—¿Y tiene esperanza de que haya justicia?—Sí, con la jurisprudencia que dice que el crimen del coronel Larrabure fue de lesa humanidad se abre una esperanza. Eso va a permitir que la herida que tengo abierta se cierre. Yo lo único que pido es que se haga justicia. Si la familia Vargas Aignasse ha logrado un juicio, sería justo que yo también lo logre.El mes último, la viuda de Viola apeló la sentencia del juez Daniel Bejas, quien le negó el derecho de reabrir la investigación por los asesinatos de su marido, el capitán Humberto Viola, y de la pequeña hija de ambos, María Cristina, hace casi 35 años.En sus argumentaciones, la mujer recurrió al juicio de prestigiosos constitucionalistas, como Néstor Sagüés, y calificó a la medida de simulacro (aplicada a las resoluciones que recurren a una fundamentación aparente).También imputó al magistrado haber violado la garantía del debido proceso atribuyéndose la potestad de dirimir una cuestión que debió ser resuelta por el fiscal general, con el agravante de que, sin investigación previa alguna, descartó la existencia de colaboración estatal en el accionar del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) contradiciendo las líneas de política criminal fijadas por el procurador general, Esteban Righi."Algunas precisiones sobre la causa Larrabure donde el doctor Righi admitió que todo hecho delictivo que sea denunciado judicialmente debe ser investigado por los órganos correspondientes (jueces y fiscales): recién después de la apertura de una investigación (o su reapertura) procede realizar la discusión relativa a si determinado delito constituye o no `crimen de lesa humanidad’, pues ella debe ser consecuencia de una investigación previa. No corresponde generar esa discusión en abstracto", dijo.La viuda de Viola se quejó de que se pretenda limitar su derecho como esposa y madre, alegando que algunos de los asesinos de su marido e hija fueron juzgados y condenados."Pretendo que se juzgue a sus autores intelectuales. Pretendo que los que fueron condenados cumplan íntegramente su sentencia sin gozar de indultos o amnistías encubiertas; pretendo que se juzgue a Fidel y Raúl Castro por haber entrenado y financiado a la guerrilla; pretendo que los jueces eduquen a los jóvenes en la verdad, siendo rigurosos en el análisis de los hechos históricos; pretendo que no se les mienta diciéndoles que el ERP jamás contó con apoyo de los estamentos estatales, cuando la renuncia del gobernador Bidegain se produjo precisamente por haber facilitado el accionar del ERP en el ataque al Regimiento de Azul como lo denunció y exigió expresamente Juan Domingo Perón", apuntó.La presentación de la viuda del capitán Viola, facilitada por su apoderado Javier Vigo Leguizamón, se formula nuevos interrogantes:"¿A quién debo creerle? ¿Al entonces presidente de la Nación o a un juez que debe juzgar en épocas donde el presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, Ricardo Recondo, alerta al país que se `busca sojuzgar al Poder Judicial a los intereses políticos’?"¿No implica una evidente muestra de terrorismo de Estado que el presidente de la República dijera entonces: `Hechos de esta naturaleza evidencian elocuentemente el grado de peligrosidad y audacia de los grupos terroristas que vienen operando en la provincia de Buenos Aires ante la evidente desaprensión de sus autoridades’?"¿Por qué me dice el juez Bejas que el ERP no tenía gente infiltrada en el Estado argentino, cuando Perón expresó todo lo contrario: `Estamos en presencia de verdaderos enemigos de la Patria, organizados para luchar en fuerza contra el Estado, al que, a la vez, infiltran con aviesos fines insurreccionales’?"¿Por qué sostiene que el Estado ni toleró ni facilitó el accionar y la impunidad de la guerrilla, cuando nuevamente Perón lo desmiente desde su discurso: `No es por casualidad que estas acciones se produzcan en determinadas jurisdicciones. Es indudable que ello obedece a una impunidad en la que la desaprensión e incapacidad lo hacen posible, o lo que sería peor, si mediara, como se sospecha, una tolerancia culposa’?"¿Por qué se niega a investigar la responsabilidad del gobierno cubano, cuando Perón denunció sin medias tintas que la banda terrorista actuaba con objetivos y dirección foránea?"Cuando los jueces internacionales analicen la actuación del juez Bejas en la causa, seguramente se formularán las mismas preguntas", concluyó la viuda del capitán Viola.El artero ataque, consumado el 1 de diciembre de 1974, en San Miguel de Tucumán, también provocó graves lesiones a otra hija de la pareja, María Fernanda.Bejas entendió que los hechos investigados no constituyen delitos de lesa humanidad. Por este motivo, declaró prescripta la acción penal y no hizo lugar al requerimiento de investigar a posibles nuevos imputados ni de que se renueve la persecución penal contra los acusados y condenados originales por el principio constitucional del non bis in idem (no puede haber dos sentencias por un mismo hecho).Por el episodio fueron oportunamente condenados Francisco Carrizo y Fermín Núñez a reclusión perpetua; y José Martín Paz, Rubén Emperador y Alberto Vivanco a prisión perpetua.Más tarde, se los benefició por reducciones de penas y por indultos, cuya constitucionalidad confirmó Bejas. El otro acusado, Rolando Figueroa, quedó absuelto por ser inimputable.En el parte de guerra de la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez del ERP, que ejecutó el atentado, se describen los hechos de esta manera:“A las 13.13 se acerca el objetivo. Se marca la señal y se retira el compañero. Se aproximan el auto operativo y el de apoyo separados 50 a 60 metros; queda el de apoyo semicruzado en la calle cortando el tráfico y apoyando a los compañeros. El automóvil operativo se aproxima hasta la misma altura que el objetivo – el auto y sus ocupantes - quedando medio auto adelantado. Siempre en los chequeos el sujeto descendía, en esta oportunidad la que descendió fue la esposa, quedando él al volante a la espera, seguramente para guardar el auto en el garaje. Al frenar el automóvil operativo disparan el primer escopetazo que da en el parante delantero izquierdo del parabrisas, el sujeto se agacha en ese momento y los balines dan de rebote sobre la hija de tres años que estaba atrás. El compañero de la ametralladora desciende y metiendo el arma por la ventanilla, dispara una ráfaga corta (4) tiros que dan en el sujeto que alcanza a descender, la ametralladora se traba, pero los disparos le dan a la altura de la base del pulmón izquierdo desde atrás, se adelanta mas y dispara con su pistola y remata al Capitán con un tiro en la cabeza y retoma el auto, mientras que el camarada de apoyo dispara a quemarropa con su ametralladora, hiriendo a la hija de 5 años que corre escapando hacia delante. Ejecutada la operación, la retirada se cumple correctamente. El abandono de los autos se realizó según lo planificado, lo mismo que la retirada de los compañeros.”

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