27 dic 2010

COME UNA SANDIA

Científicos de la Unse afirman que la sandía y la mora previenen el cáncer. La sandía, un fruto de generoso tamaño y de bajo costo de producción, abundante en Santiago del Estero, guarda en su colorado interior propiedades más que apetitosas, ya que su pigmento rojo contiene sustancias que pueden prevenir enfermedades de complejo tratamiento, tales como el cáncer y las afecciones cardiovasculares. También la mora, un fruto escasamente explotado en la provincia, guarda en su interior propiedades importantes que sirven para preservar la salud de los seres humanos.
 A tales conclusiones arribaron científicos de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, quienes desde algunos años vienen trabajando en los laboratorios del Instituto de Ciencias Químicas de la Facultad de Agronomía y Agroindustria, dirigidos por la Dr. Mónica Nazareno, especialista en Química de Alimentos.
Precisamente, la Dra. Nazareno aseguró que en el instituto que dirige se hicieron numerosos estudios y relevamientos de las distintas frutas más consumidas en Santiago. “Hemos elaborado un ranking de alimentos antioxidantes, estableciéndose que la sandía y la mora contienen mecanismos para otorgar beneficios a la salud, y se determinó que tanto la sandía como la mora sirven para prevenir el cáncer, ingeridas en dosis diarias y frecuentes”, señaló.
Por su parte, científicos del Laboratorio de Propiedades Fisicoquímicas y Conservación de Biomoléculas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, desarrollaron bocaditos crocantes con la fibra y las propiedades antioxidantes de la sandía, una fruta que estaba poco estudiada a nivel nacional.
A su vez, el médico urólogo santiagueño César Fernando Azar, que se especializó en España, informó a este diario que tanto la sandía como el tomate, son productos naturales que favorecen a la prevención del cáncer en la vía urinaria.
Al respecto, Nazareno recalcó: “Hay una movida en la comunidad científica internacional que está demostrando que algunos alimentos naturales tienen sustancias benéficas para la salud, en particular frutas y verduras”.
Agregó: “Si se revisan los artículos científicos más recientes, todos hablan de lo mismo, aunque no es algo novedoso para los santiagueños porque desde la época de nuestras abuelas se decía, y se aconsejaba, que había que comer más frutas y verduras, pero lamentablemente la tendencia actual es consumir muchos alimentos sintéticos y menos productos naturales”.
Porciones diarias
Especificó que en el caso de la sandía cruda ingerida en porciones diarias le otorga al organismo una dosis de carotenoides que tendrían propiedades preventivas para la salud, aunque advirtió que la sandía “no es la única fuente de carotenos, también hay este elemento en zanahoria, lechuga y acelga”.
Remarcó: “El caroteno natural, al ser ingerido, es transformado en vitamina A en la mucosa del intestino delgado, y ésta es almacenada principalmente en el hígado en forma de ésteres de retinol”.
Observó que el caroteno también puede ser absorbido y almacenado en el tejido graso sin ser modificado, y añadió: “Se han realizado estudios científicos para determinar el efecto del caroteno en la salud y los resultados han mostrado que puede reducir las probabilidades de ataques cardíacos, funciona como un antioxidante liposoluble y aumenta la eficiencia del sistema inmunitario”
La Dra. Nazareno respecto de los estudios realizados en el laboratorio de la Unse subrayó: “Estamos demostrando que nuestros frutos nativos, como sandía, tuna, mora y semillas que se extraen del cardón, tienen propiedades antioxidantes tan buenas como la naranja, el pomelo y el durazno, pero, lamentablemente, esos frutos se consumen poco en nuestro medio, pese a que los tenemos en abundancia”.
Recalcó: “Hay estudios científicos que demuestran que esos frutos tienen propiedades para reducir colesterol y triglicéridos, y en otras partes del mundo se consumen con mucha más frecuencia, pero en Santiago las tenemos a mano y las desaprovechamos”.
Finalmente, aconsejó que el consumo debe ser frecuente, “no hay que pensar que se puede prevenir el cáncer comiendo un kilo de sandía o un kilo de mora por día, lo que tenemos que hacer es una ingesta moderada, a diario, porque lo importante es no superar los niveles máximos de compuestos.

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