Menéndez será juzgado por tercera vez en Tucumán. Se trata de la denominada causa Romero Niklison en la que se investiga los homicidios de cinco personas cometidos durante la dictadura militar. Rechazaron una recusación en contra de uno de los integrantes del Tribunal Oral Federal. El juicio debía iniciarse la semana pasada pero se retrasó por la renuncia de los abogados defensores de Menéndez, quien será juzgado por tercera vez en Tucumán, y del otro acusado, el ex policía Roberto Heriberto Albornoz. El tribunal, integrado por los jueces Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Luis Eduardo López hizo lugar a un pedido de la nueva defensa de Albornoz, el defensor oficial Ciro Vicente Lopinto, para disponer de unos días más para preparar la defensa. Menéndez, quien será defendido por Adolfo Bertini, defensor oficial ad hoc, seguirá el juicio en una sala especialmente equipada, aislado del público presente en las audiencias por cuestiones de salud.
La decisión la tomó el Tribunal Oral en lo Federal de Tucumán, luego de recibir el informe del médico forense del Poder Judicial de la Nación, Eduardo Gasparini, quien examinó al principal imputado en la causa, el ex comandante del III Cuerpo del Ejército durante la última dictadura.
Según lo dispuesto por el tribunal, seis testigos declararán cada día durante las jornadas extendidas que se desarrollarán de martes a jueves.
El fiscal durante las audiciencias será Leopoldo Peralta Palma y la querellante es María Alejandra Romero Niklison, hija de María Alejandra Niklison y de Gerardo Alfredo Romero.
En la casa de la familia, ubicada en el barrio Echeverría, de la capital tucumana, el 20 de mayo de 1976, María Romero Niklison mantenía una reunión con otros cuatro militantes de la organización Montoneros.
De acuerdo con constancias del expediente, fuerzas conjuntas del Ejército y de la policía provincial tomaron por asalto la casa de los Romero Niklison y, simulando un enfrentamiento, asesinaron a todos los moradores.
Uno de ellos, Fernando Saavedra Lamas, había logrado huir pero fue acribillado en una iglesia cercana, donde trató de esconderse.
Los cuerpos sin vida de las víctimas fueron llevados a la jefatura de la policía de Tucumán y posteriormente inhumados en fosas comunes ubicadas en el cementerio del Norte de San Miguel de Tucumán.
Este es el tercer juicio contra Menéndez en los tribunales federales tucumanos y en los dos anteriores fue encontrado culpable.
El primer juicio oral, celebrado entre julio y agosto de 2008, había sido sustanciado debido a la desaparición del ex senador provincial justicialista Guillermo Vargas Aignasse, hecho ocurrido en la misma madrugada del día del golpe de Estado, el 24 de marzo de 1976.
El tribunal condenó a prisión perpetua a los dos únicos imputados: Antonio Bussi, entonces jefe militar de Tucumán, y a Menéndez, titular del III Cuerpo de Ejército, con asiento en Córdoba.
Luego, el 8 de julio del año pasado, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal condenó a Menéndez por los padecimientos ocasionados a 22 personas en el centro clandestino de detención, que funcionó en la ex jefatura de policía.
Los jueces condenaron a Menéndez y a Albornoz a prisión perpetua, mientras que impusieron 18 años de prisión a Luis de Cándido, un ex policía.
Albornoz y Cándido estaban alojados en la cárcel de Villa Urquiza, de la capital tucumana, pero un fallo de la Cámara Nacional de Casación Penal de la semana pasada ordenó el alojamiento de ambos condenados en una carcel común.
Rechazaron el pedido de recusación a un juez
“Analizadas las condiciones de tiempo y forma de la interposición, corresponde declararla inadmisible…”. De esta manera, el juez Gabriel Casas, presidente del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán, rechazó la recusación que presentó el fiscal General Leopoldo Peralta Palma en contra del juez de Cámara subrogante Luis López, quien integra el Tribunal Oral que juzgará a los represores Luciano Benjamin Menéndez y Roberto “El Tuerto” Albornoz.
Peralta Palma había presentado un escrito señalando que López (actualmente es titular del Tribunal Oral de Santiago del Estero) no puede juzgar a los imputados porque fue secretario de un juez durante la última dictadura militar.
La decisión la tomó el Tribunal Oral en lo Federal de Tucumán, luego de recibir el informe del médico forense del Poder Judicial de la Nación, Eduardo Gasparini, quien examinó al principal imputado en la causa, el ex comandante del III Cuerpo del Ejército durante la última dictadura.
Según lo dispuesto por el tribunal, seis testigos declararán cada día durante las jornadas extendidas que se desarrollarán de martes a jueves.
El fiscal durante las audiciencias será Leopoldo Peralta Palma y la querellante es María Alejandra Romero Niklison, hija de María Alejandra Niklison y de Gerardo Alfredo Romero.
En la casa de la familia, ubicada en el barrio Echeverría, de la capital tucumana, el 20 de mayo de 1976, María Romero Niklison mantenía una reunión con otros cuatro militantes de la organización Montoneros.
De acuerdo con constancias del expediente, fuerzas conjuntas del Ejército y de la policía provincial tomaron por asalto la casa de los Romero Niklison y, simulando un enfrentamiento, asesinaron a todos los moradores.
Uno de ellos, Fernando Saavedra Lamas, había logrado huir pero fue acribillado en una iglesia cercana, donde trató de esconderse.
Los cuerpos sin vida de las víctimas fueron llevados a la jefatura de la policía de Tucumán y posteriormente inhumados en fosas comunes ubicadas en el cementerio del Norte de San Miguel de Tucumán.
Este es el tercer juicio contra Menéndez en los tribunales federales tucumanos y en los dos anteriores fue encontrado culpable.
El primer juicio oral, celebrado entre julio y agosto de 2008, había sido sustanciado debido a la desaparición del ex senador provincial justicialista Guillermo Vargas Aignasse, hecho ocurrido en la misma madrugada del día del golpe de Estado, el 24 de marzo de 1976.
El tribunal condenó a prisión perpetua a los dos únicos imputados: Antonio Bussi, entonces jefe militar de Tucumán, y a Menéndez, titular del III Cuerpo de Ejército, con asiento en Córdoba.
Luego, el 8 de julio del año pasado, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal condenó a Menéndez por los padecimientos ocasionados a 22 personas en el centro clandestino de detención, que funcionó en la ex jefatura de policía.
Los jueces condenaron a Menéndez y a Albornoz a prisión perpetua, mientras que impusieron 18 años de prisión a Luis de Cándido, un ex policía.
Albornoz y Cándido estaban alojados en la cárcel de Villa Urquiza, de la capital tucumana, pero un fallo de la Cámara Nacional de Casación Penal de la semana pasada ordenó el alojamiento de ambos condenados en una carcel común.
Rechazaron el pedido de recusación a un juez
“Analizadas las condiciones de tiempo y forma de la interposición, corresponde declararla inadmisible…”. De esta manera, el juez Gabriel Casas, presidente del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán, rechazó la recusación que presentó el fiscal General Leopoldo Peralta Palma en contra del juez de Cámara subrogante Luis López, quien integra el Tribunal Oral que juzgará a los represores Luciano Benjamin Menéndez y Roberto “El Tuerto” Albornoz.
Peralta Palma había presentado un escrito señalando que López (actualmente es titular del Tribunal Oral de Santiago del Estero) no puede juzgar a los imputados porque fue secretario de un juez durante la última dictadura militar.

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