El conflicto entre el Concejo y Morelli llegaría a la Justicia
Siguen los coletazos por la ordenanza vetada. El hecho quedará en la historia de la ciudad como el día en que la calle Nasif Estéfano tuvo dos nombres en una sola jornada. Sucede que, el lunes, es arteria amaneció sorpresivamente con el cartel que la identificaba como Papa Francisco. A primera hora de la mañana y en medio del desconcierto de los transeúntes, el presidente del Concejo Deliberante, Mario Carrier, salió a atribuirse el cambio de la cartelería, sumando más hechos a la interna que mantiene con el Departamento Ejecutivo municipal. La nueva denominación duró apenas un par de horas. Cerca del mediodía, la jueza de Faltas municipal Silvia Molinuevo dispuso la inmediata restitución del cartel con la denominación original. Consideró que Carrier no tenía facultades legales para proceder a la modificación practicada en el nombre de la Nasif Estéfano. El edil, al tomar esa decisión, había apelado a un supuesto poder de policía para hacer cumplir una ordenanza que consideró que había quedado firme. Es la que imponía el nombre de Papa Francisco a la arteria. Se trata del mismo instrumento legislativo que, tras ser aprobado por el cuerpo legisferante, fue vetado por el intendente Osvaldo Morelli. El Departamento Ejecutivo intentó devolverlo al Concejo, pero Carrier decidió que no se lo recepcione al ser presentado "fuera de tiempo y hora". "La presentación fue extemporánea. Al veto se lo intentó ingresar cerca de las 10.30, cuando el plazo venció a las 10", explicó Carrier. Aseguró que la ordenanza, al no ser vetada a tiempo por Morelli, había quedado firme. Enfurecido, Carlos Di Sántolo, secretario de Gobierno de la Intendencia, lo refutó al sostener que el término impuesto por el edil es "caprichoso", ya que no se ajusta a disposiciones contempladas en la Ley Orgánica de Municipalidades. "La normativa habla de ocho días de plazo y de horario administrativo para la presentación de la ordenanza vetada. En este caso, el vencimiento de ingreso era a las 13 y no a las 10, como interpreta Carrier", dijo el funcionario. Desde la Intendencia se anticipó que se formalizará una presentación ante la Justicia, responsabilizando al presidente del Concejo Deliberante por la crisis de poderes que generó al pretender manejar esa institución "de acuerdo a su capricho". La nueva arremetida de Carrier, que por su cuenta decidió poner el cartel con el nombre del Papa, agitó aun más los ánimos en el Departamento Ejecutivo municipal. Los funcionarios tildaron esa actitud como un "bochorno". "La ordenanza del veto no fue tratada y en consecuencia no puede decir que está en vigencia. Inclusive, si hubiera sido debatido y rechazado el veto, para quedar firme tendría que haber ser publicado en el Boletín Oficial. También deben ser notificados los ocupantes de la cuadra en cuestión", apuntó Di Sántolo. El funcionario insistió en que el caso también va a ser llevado a la Justicia porque Carrier se atribuye facultades que no le corresponden. "Él no tiene poder de policía. Está equivocado. Además, no puede por su cuenta diseñar una cartelería e imponerla en cualquier calle porque a él se le antoja", añadió. Algunos concejales, al conocer la actitud de Carrier, optaron por tomar distancia. El peronista Daniel Fúnez consideró lamentable que la diferencia que mantiene el presidente del Concejo con Morelli haya llegado a ese límite. "La ordenanza no está en vigencia y el cartel con el nuevo nombre no tenía que haber sido puesto", remarcó. (C) "El conflicto en la Municipalidad de Concepción es inaceptable", advirtió el vicepresidente de la UCR, Raúl Albarracín. El ex edil de esa ciudad criticó al oficialismo. "Es una puja de caprichos entre el intendente y el presidente del Concejo en desmedro de las instituciones, a las que siempre pisotearon. Carrier sigue los ejemplos que aprendió del intendente", remarcó Albarracín.

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