Tras las usurpaciones, dieron licencia a un concejal
El Concejo Deliberante aprobó el pedido del edil Marcoccia, a quien desconocidos habían baleado su casa luego del desalojo en San José. Los representantes del oficialismo intentaron en la sesión despegar la situación particular de Marcoccia de las ocupaciones ilegales. La derrota del oficialismo de Yerba Buena en las Primarias de agosto. Las internas entre los peronistas locales y el intendente, Daniel Toledo. El violento desalojo en terrenos de la ex fábrica Pacífico. La denuncia de supuesta participación de políticos en la toma. La balacera contra la casa del concejal justicialistaMauricio Marcoccia. El pedido de licencia del edil. Esos fueron los episodios que remecieron en los últimos tiempos al ámbito político de la "Ciudad Jardín". Hay quienes los enhebran con elucubraciones y, otros, que los distancian con otras hipótesis. Ayer se sumó un nuevo hecho a la ristra. El Concejo Deliberante local trató y aprobó en seis minutos el permiso por seis meses -sin goce de sueldo- para Marcoccia. La única silla vacía en la sesión especial de 20 minutos fue, precisamente, la del representante de "Corriente Popular". Todos los ediles expresaron su solidaridad por la balacera que sufrió en su casa la madrugada del viernes. El pedido, sin embargo, fue avalado por siete de las nueve bancas y fue cuestionado desde algunos sectores de la oposición.
Avales y dudas
En el modesto recinto se evidenciaron las diferencias y dudas entre los representantes vecinales. Todos, sin embargo, coincidieron en algo: se vive un clima político "enrarecido" en Yerba Buena. Los miembros del "Partido de los Trabajadores" (PT), Marcelo Albaca y Antonio Pisano, decidieron abstenerse en la votación. "No nos queda claro (el porqué de) la licencia. Dice que es por razones personales, pero no sabemos cuáles son", justificó Albaca en el recinto. Luego, explicó a LA GACETA que a entender del bloque que integra, al requerimiento le faltó el sustento necesario. Los bloques de Marcoccia, del PT, del Frente para la Victoria (Antonio Caferro y Juan Canseco) y el "CFK" (Luciano Villegas) conforman el oficialismo. Aunque algunos de ellos, como Marcoccia y el PT, habían venido advirtiendo que no se identificaban del todo con la gestión de Toledo. Villegas, vicepresidente del Concejo, fue el vocero justicialista. Se identificó como amigo de su par, lo respaldó y fue tajante al afirmar que el que sufrió "fue un hecho que nada tiene que ver con política". Como contrapartida, afirmó que fue un episodio común de inseguridad. Reconoció que se vivieron "tiempos muy violentos" en las últimas semanas en la ciudad, pero que no relacionaba esa circunstancia con el ataque al concejal. Ante la pregunta de cómo estaba el oficialismo del Concejo, sonrió: "¡espectacular! Como en toda familia, a veces hay peleas entre los hermanos. Pero ahora pensamos en el 27 de octubre a full". Desde la oposición sembraron interrogantes en el terreno abonado por la ausencia de Marcoccia y por las numerosas hipótesis sobre el ataque que en voz baja se comparten en los pasillos del edificio legislativo. Los disidentes suman cuatro: Mariano Campero (UCR),Pedro Albornoz Piossek (PRO), Javier Jantus y Dora Bianco (Por Yerba Buena). Si bien apoyó a su colega, Campero deslizó que el atentado podría ser una derivación de la represión del jueves en el predio de San José. "Hubo un desalojo y el tiroteo fue a las pocas horas. Sin ánimo de generar algún tipo de imputación, pido que se lleven adelante las investigaciones judiciales necesarias", solicitó. Jantus también consideró que la agresión fue un hecho "político". "No se trató de un intento de robo. Hicieron dos disparos y se fueron", recordó. Reconoció que le sorprendió la celeridad del pedido de licencia (la sesión fue convocada el lunes a última hora). "Entiendo la situación, porque le balearon la casa. Pero hay un clima violento y me parece que es la lógica consecuencia de la forma en que se gobierna, de una forma medio autoritaria. Los concejales debemos aportar para que baje la conflictividad", opinó. Albornoz Piossek lamentó el tiroteo. Subrayó la falta de información sobre ello y sobre el pedido de licencia. "Decidimos respetar la voluntad de Marcoccia", añadió el macrista sobre su voto.
Autoridades del cuerpo
Marcoccia será remplazado por Enrique Casanova, quien lo secundaba en el acople alperovichista "Compromiso con el Pueblo". El abogado trabaja en la Dirección de Cultura municipal. El cuerpo informará la licencia a la Junta Electoral, que notificará a Casanova. Fuentes del Concejo estimaron que la semana próxima podrían tomarle juramento. Integrará las comisiones de Peticiones y Salud, como lo hacía su antecesor. El cuerpo no volvería a sesionar hasta después de las elecciones. Para ese entonces, la conducción, encabezada por Caferro, tendrá el mandato vencido (caduca el 26). Se espera que otra puja interna se desate en el Concejo, entre quienes pugnan por la continuidad y los que lo hacen por un recambio. Fuentes del oficialismo aseguraron que Casanova seguirá la línea de Marcoccia y acompañará al oficialismo. Si bien antes del atentado este se había distanciado de la gestión de Toledo, quien es candidato suplente en tercer término de la lista de diputados del FpV, luego hubo un acercamiento en la relación.
El Concejo Deliberante aprobó el pedido del edil Marcoccia, a quien desconocidos habían baleado su casa luego del desalojo en San José. Los representantes del oficialismo intentaron en la sesión despegar la situación particular de Marcoccia de las ocupaciones ilegales. La derrota del oficialismo de Yerba Buena en las Primarias de agosto. Las internas entre los peronistas locales y el intendente, Daniel Toledo. El violento desalojo en terrenos de la ex fábrica Pacífico. La denuncia de supuesta participación de políticos en la toma. La balacera contra la casa del concejal justicialistaMauricio Marcoccia. El pedido de licencia del edil. Esos fueron los episodios que remecieron en los últimos tiempos al ámbito político de la "Ciudad Jardín". Hay quienes los enhebran con elucubraciones y, otros, que los distancian con otras hipótesis. Ayer se sumó un nuevo hecho a la ristra. El Concejo Deliberante local trató y aprobó en seis minutos el permiso por seis meses -sin goce de sueldo- para Marcoccia. La única silla vacía en la sesión especial de 20 minutos fue, precisamente, la del representante de "Corriente Popular". Todos los ediles expresaron su solidaridad por la balacera que sufrió en su casa la madrugada del viernes. El pedido, sin embargo, fue avalado por siete de las nueve bancas y fue cuestionado desde algunos sectores de la oposición.
Avales y dudas
En el modesto recinto se evidenciaron las diferencias y dudas entre los representantes vecinales. Todos, sin embargo, coincidieron en algo: se vive un clima político "enrarecido" en Yerba Buena. Los miembros del "Partido de los Trabajadores" (PT), Marcelo Albaca y Antonio Pisano, decidieron abstenerse en la votación. "No nos queda claro (el porqué de) la licencia. Dice que es por razones personales, pero no sabemos cuáles son", justificó Albaca en el recinto. Luego, explicó a LA GACETA que a entender del bloque que integra, al requerimiento le faltó el sustento necesario. Los bloques de Marcoccia, del PT, del Frente para la Victoria (Antonio Caferro y Juan Canseco) y el "CFK" (Luciano Villegas) conforman el oficialismo. Aunque algunos de ellos, como Marcoccia y el PT, habían venido advirtiendo que no se identificaban del todo con la gestión de Toledo. Villegas, vicepresidente del Concejo, fue el vocero justicialista. Se identificó como amigo de su par, lo respaldó y fue tajante al afirmar que el que sufrió "fue un hecho que nada tiene que ver con política". Como contrapartida, afirmó que fue un episodio común de inseguridad. Reconoció que se vivieron "tiempos muy violentos" en las últimas semanas en la ciudad, pero que no relacionaba esa circunstancia con el ataque al concejal. Ante la pregunta de cómo estaba el oficialismo del Concejo, sonrió: "¡espectacular! Como en toda familia, a veces hay peleas entre los hermanos. Pero ahora pensamos en el 27 de octubre a full". Desde la oposición sembraron interrogantes en el terreno abonado por la ausencia de Marcoccia y por las numerosas hipótesis sobre el ataque que en voz baja se comparten en los pasillos del edificio legislativo. Los disidentes suman cuatro: Mariano Campero (UCR),Pedro Albornoz Piossek (PRO), Javier Jantus y Dora Bianco (Por Yerba Buena). Si bien apoyó a su colega, Campero deslizó que el atentado podría ser una derivación de la represión del jueves en el predio de San José. "Hubo un desalojo y el tiroteo fue a las pocas horas. Sin ánimo de generar algún tipo de imputación, pido que se lleven adelante las investigaciones judiciales necesarias", solicitó. Jantus también consideró que la agresión fue un hecho "político". "No se trató de un intento de robo. Hicieron dos disparos y se fueron", recordó. Reconoció que le sorprendió la celeridad del pedido de licencia (la sesión fue convocada el lunes a última hora). "Entiendo la situación, porque le balearon la casa. Pero hay un clima violento y me parece que es la lógica consecuencia de la forma en que se gobierna, de una forma medio autoritaria. Los concejales debemos aportar para que baje la conflictividad", opinó. Albornoz Piossek lamentó el tiroteo. Subrayó la falta de información sobre ello y sobre el pedido de licencia. "Decidimos respetar la voluntad de Marcoccia", añadió el macrista sobre su voto.
Autoridades del cuerpo
Marcoccia será remplazado por Enrique Casanova, quien lo secundaba en el acople alperovichista "Compromiso con el Pueblo". El abogado trabaja en la Dirección de Cultura municipal. El cuerpo informará la licencia a la Junta Electoral, que notificará a Casanova. Fuentes del Concejo estimaron que la semana próxima podrían tomarle juramento. Integrará las comisiones de Peticiones y Salud, como lo hacía su antecesor. El cuerpo no volvería a sesionar hasta después de las elecciones. Para ese entonces, la conducción, encabezada por Caferro, tendrá el mandato vencido (caduca el 26). Se espera que otra puja interna se desate en el Concejo, entre quienes pugnan por la continuidad y los que lo hacen por un recambio. Fuentes del oficialismo aseguraron que Casanova seguirá la línea de Marcoccia y acompañará al oficialismo. Si bien antes del atentado este se había distanciado de la gestión de Toledo, quien es candidato suplente en tercer término de la lista de diputados del FpV, luego hubo un acercamiento en la relación.

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