Denuncian que el PAMI vendía remedios a 7.500 jubilados fallecidos
La nueva administración afirmó que se pagaban $ 500 millones por año en medicamentos que luego eran revendidos en el "mercado negro". La nueva administración del PAMI, a cargo de Carlos Regazzoni, denunció que desde 2013 el organismo viene pagando $ 500 millones por año en la compra de medicamentos de 7.500 jubilados fallecidos. Esos remedios luego eran revendidos en el "mercado negro" a clínicas y farmacias, cuando el organismo estaba a cargo del kirchnerista Luciano Di Césare, informó el diario "Clarín".
Uno de los casos que se detectaron es el de una mujer de 80 años que consumía fármacos para la hipertensión arterial con un costo mensual de $ 1.000. La jubilada murió en agosto de 2013 pero a las pocas semanas el PAMI empezó a recibir una gran cantidad de recetas de insulina y de tiras que la mujer nunca había usado, por un valor diez veces mayor a los consumos anteriores, según afirmó Regazzoni.
"No hubo controles internos, no se cruzaba el padrón de afiliados con el registro de fallecidos, había médicos que fraguaban las recetas o les fraguaban las recetas y en muchos casos había connivencia de las farmacias y hasta de la propia industria", explicó el funcionarios.
Además se detectaron afiliados que aparecen con más de 20 recetas mensuales de un mismo medicamento, que además fueron compradas en farmacias de cinco provincias diferentes.
La nueva administración afirmó que se pagaban $ 500 millones por año en medicamentos que luego eran revendidos en el "mercado negro". La nueva administración del PAMI, a cargo de Carlos Regazzoni, denunció que desde 2013 el organismo viene pagando $ 500 millones por año en la compra de medicamentos de 7.500 jubilados fallecidos. Esos remedios luego eran revendidos en el "mercado negro" a clínicas y farmacias, cuando el organismo estaba a cargo del kirchnerista Luciano Di Césare, informó el diario "Clarín".
Uno de los casos que se detectaron es el de una mujer de 80 años que consumía fármacos para la hipertensión arterial con un costo mensual de $ 1.000. La jubilada murió en agosto de 2013 pero a las pocas semanas el PAMI empezó a recibir una gran cantidad de recetas de insulina y de tiras que la mujer nunca había usado, por un valor diez veces mayor a los consumos anteriores, según afirmó Regazzoni.
"No hubo controles internos, no se cruzaba el padrón de afiliados con el registro de fallecidos, había médicos que fraguaban las recetas o les fraguaban las recetas y en muchos casos había connivencia de las farmacias y hasta de la propia industria", explicó el funcionarios.
Además se detectaron afiliados que aparecen con más de 20 recetas mensuales de un mismo medicamento, que además fueron compradas en farmacias de cinco provincias diferentes.

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