Granado, de la Juventud del PRO al Inadi
El nuevo delegado local tiene, entre sus objetivos, limitar el derecho de admisión en bares
Se define como un chico de barrio que no se ajusta mucho al imaginario que gira alrededor del “perfil PRO”. Sin embargo, Ramiro Granado es militante macrista y, desde hace unos días, delegado en Tucumán del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi). Tiene 30 años, es licenciado en Ciencias Políticas y ex vicepresidente de la Juventud PRO. “Creo que con la designación en el Inadi me llegó la oportunidad de actuar de nexo entre las ONG y el gobierno”, afirmó Granado, en una entrevista con LA GACETA.
- ¿Con qué te encontraste en el Inadi Tucumán?
- Con cosas que se hicieron bien, como el trabajo con las cuestiones de género, de identidad sexual y de derechos humanos.
- ¿Cuál será la agenda de trabajo de esta nueva etapa?
- Venimos a fortalecer lo que se hizo y a tratar nuevas problemáticas. No venimos a hacer borrón y cuenta nueva.
Granado enumeró los tres ejes que se han definido para comenzar a trabajar: pueblos originarios, violencia y salud y discapacidad. “Dentro de violencia está la de género, pero también la que se da en el deporte y en la atención al público, en especial en el PAMI y en la Anses, la violencia en el ámbito laboral y el bullying”, detalló el delegado del Inadi.
También pondrán el foco en el derecho de admisión y permanencia que tienen los dueños de boliches, bares y restaurantes, que muchas veces son una excusa para discriminar. “En todos los casos queremos actuar en la prevención. La mayoría de las denuncias que llegan son por desinformación: el fuerte tiene que ser capacitación e información”, agregó.
Según Granado, hay que aprovechar la imagen positiva que tiene la institución y fortalecer una “gestión a puertas abiertas”. Esto es, según explica, trabajar para todos sin mezclar los colores políticos. Por eso, una de las primeras decisiones que tomó fue renunciar a la vicepresidencia de la Juventud PRO. “No quiero que mi circunstancia interfiera con el gran equipo que encontré en la delegación”, aclaró.
Hoy en el Inadi Tucumán trabajan seis personas, según precisó Granado, pero las directivas desde la Nación lo obligarán a achicar el plantel. “Es una política de Estado, pero vamos a tratar que hasta fin de año tengamos más gente porque queremos ser la delegación más activa de la región”, declaró.
En esta provincia fundó Generación Ciudadana, una ONG que organizó debates de candidatos a diputados y senadores en 2009, 2010 y 2011. En Concepción trabajó en las radios de su padre (Mitre y Universal).
Milita desde muy joven, primero en Recrear y luego en Cambiemos. También trabajó durante la gestión de Mauricio Macri mientras fue jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en programas escolares.
En su trayectoria personal, además de la actividad política, figura haber pasado la gorra en presentaciones callejeras. “Fue en 2007, después de la derrota electoral (primera presidencia de Cristina Fernández) estuve muy bajoneado y decidí irme unos meses con unos amigos músicos por Latinoamérica”, recordó. Tenía 22 años.
De regreso, comenzó a trabajar para el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, hasta que lo eligieron vicepresidente de la Juventud del PRO. “Fueron años muy intensos, de muchos viajes por el interior del país. Me generó mucho agotamiento y también comencé a extrañar mi ciudad, mi familia y amigos”, confesó.
Algo central entre sus objetivos, aseguró Granado, será rescatar la voluntad de servicio del Inadi y se pondrá especial interés en escuchar a las ONG. “Por años han trabajado en distintas temáticas, y necesitan el apoyo del sector político”, consideró.
El nuevo delegado local tiene, entre sus objetivos, limitar el derecho de admisión en bares
Se define como un chico de barrio que no se ajusta mucho al imaginario que gira alrededor del “perfil PRO”. Sin embargo, Ramiro Granado es militante macrista y, desde hace unos días, delegado en Tucumán del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi). Tiene 30 años, es licenciado en Ciencias Políticas y ex vicepresidente de la Juventud PRO. “Creo que con la designación en el Inadi me llegó la oportunidad de actuar de nexo entre las ONG y el gobierno”, afirmó Granado, en una entrevista con LA GACETA.
- ¿Con qué te encontraste en el Inadi Tucumán?
- Con cosas que se hicieron bien, como el trabajo con las cuestiones de género, de identidad sexual y de derechos humanos.
- ¿Cuál será la agenda de trabajo de esta nueva etapa?
- Venimos a fortalecer lo que se hizo y a tratar nuevas problemáticas. No venimos a hacer borrón y cuenta nueva.
Granado enumeró los tres ejes que se han definido para comenzar a trabajar: pueblos originarios, violencia y salud y discapacidad. “Dentro de violencia está la de género, pero también la que se da en el deporte y en la atención al público, en especial en el PAMI y en la Anses, la violencia en el ámbito laboral y el bullying”, detalló el delegado del Inadi.
También pondrán el foco en el derecho de admisión y permanencia que tienen los dueños de boliches, bares y restaurantes, que muchas veces son una excusa para discriminar. “En todos los casos queremos actuar en la prevención. La mayoría de las denuncias que llegan son por desinformación: el fuerte tiene que ser capacitación e información”, agregó.
Según Granado, hay que aprovechar la imagen positiva que tiene la institución y fortalecer una “gestión a puertas abiertas”. Esto es, según explica, trabajar para todos sin mezclar los colores políticos. Por eso, una de las primeras decisiones que tomó fue renunciar a la vicepresidencia de la Juventud PRO. “No quiero que mi circunstancia interfiera con el gran equipo que encontré en la delegación”, aclaró.
Hoy en el Inadi Tucumán trabajan seis personas, según precisó Granado, pero las directivas desde la Nación lo obligarán a achicar el plantel. “Es una política de Estado, pero vamos a tratar que hasta fin de año tengamos más gente porque queremos ser la delegación más activa de la región”, declaró.
En esta provincia fundó Generación Ciudadana, una ONG que organizó debates de candidatos a diputados y senadores en 2009, 2010 y 2011. En Concepción trabajó en las radios de su padre (Mitre y Universal).
Milita desde muy joven, primero en Recrear y luego en Cambiemos. También trabajó durante la gestión de Mauricio Macri mientras fue jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en programas escolares.
En su trayectoria personal, además de la actividad política, figura haber pasado la gorra en presentaciones callejeras. “Fue en 2007, después de la derrota electoral (primera presidencia de Cristina Fernández) estuve muy bajoneado y decidí irme unos meses con unos amigos músicos por Latinoamérica”, recordó. Tenía 22 años.
De regreso, comenzó a trabajar para el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, hasta que lo eligieron vicepresidente de la Juventud del PRO. “Fueron años muy intensos, de muchos viajes por el interior del país. Me generó mucho agotamiento y también comencé a extrañar mi ciudad, mi familia y amigos”, confesó.
Algo central entre sus objetivos, aseguró Granado, será rescatar la voluntad de servicio del Inadi y se pondrá especial interés en escuchar a las ONG. “Por años han trabajado en distintas temáticas, y necesitan el apoyo del sector político”, consideró.

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