7 dic. 2016

EN RUMI PUNCO SE HACE LA LUZ

En Rumi Punco, la luz se hace para propios y ajenos
Comenzaron a fabricar luces LED “para consumo doméstico” en el CIC de la localidad, y el emprendimiento fue perfeccionándose y creciendo. Ahora abastece a pueblos vecinos. Allá al último, al final del mapa, en la localidad más alejada de la ciudad y más cercana al límite sur de la provincia, se ha encendido una luz. Es una luz que consume muy poca energía eléctrica pero que ha inyectado, precisamente, una alta dosis de energía a los pobladores de Rumi Punco. Es que esa localidad, la más austral de la provincia, podría convertirse en la primera de toda la región en tener su propia fábrica de luminarias led de última tecnología. El proyecto ya está en marcha y desde un aula convertida en laboratorio, en el CIC del pueblo, ya han salido unas 120 luminarias desde hace un año y medio. Con una metodología casera que se fue perfeccionando progresivamente, Rumi Punco conquistó comunas y municipios como Monteagudo, Simoca y Benjamín Aráoz. A todas ellas les vendieron sus luces LED para reemplazar el alumbrado público. Ahora, además, se preparan para “colonizar” la capital: ya está todo listo para reemplazar los reflectores tradicionales del Club de Prensa por otros con tecnología LED, que duran más y consumen menos.
La historia

Hace un año y medio el delegado comunal de Rumi Punco, Jorge Rodríguez, dispuso la reconversión del alumbrado público con luces LED. Pero cuando comenzaron a averiguar los precios de los artefactos salieron espantados porque eran demasiado elevados para las arcas comunales, según cuenta Sergio Astorga, ingeniero electrónico que trabaja en la comuna y que se puso al frente de este ambicioso proyecto. “Las luminarias eran muy caras, entonces se nos ocurrió armarlas nosotros mismos. Parecía una locura, y quizás lo era, pero lo hicimos y nos está yendo muy bien”, celebra Astorga.
La primera travesía en esta conquista desde el remoto Rumi Punco los llevó a Chile, donde consiguieron los módulos LED a menor precio que en los proveedores locales. Pero la verdadera hazaña estuvo en el diseño y en la construcción de las carcasas en las que montaron los módulos. “Arrancamos con un método artesanal, muy lento y rudimentario. Comprábamos plástico PVC de alto impacto y lo moldeábamos dándole calor con estufas comunes, de esas que usamos en las casas. Después nos fuimos perfeccionando, mejorando los moldes, le fuimos agarrando la mano, pero seguimos haciendo un trabajo de hormiga”, describió Astorga, el timonel de este barco que ahora busca nuevas rutas, que lo lleven directo al objetivo de instalar una verdadera fábrica de luminarias LED en Rumi Punco. “Nosotros ya empezamos, ya lo estamos haciendo y ya lo estamos comercializando, pero lo queremos hacer mejor y con toda la calidad para que sea un negocio. Ahora son los miembros de una cooperativa los que trabajan en la fabricación, pero en un futuro, con una línea de montaje, puede dar trabajo a mucha más gente”, avizora.
Aluminio reciclado
Buscando mejores caminos llegaron hasta la Asociación de Empresas de Tecnología de la Información (Aetti), donde funciona una incubadora de emprendimientos que los asesora en todo el proceso de búsqueda de financiamiento, perfeccionamiento del producto y comercialización.
“Siendo sincero, tengo que admitir que a la gente de Aetti nos sorprendió mucho el empuje de la gente de Rumi Punco. Cuando llegaron a nosotros ya tenían un prototipo armado con un sistema casero pero muy avanzado, y tienen la intención y la decisión de fabricar las luminarias en serie”, contó Alejandro Andrés, director del Laboratorio de Electrónica de Aetti Hub.
El primer consejo que les dieron fue revisar las Normas IRAM que regulan los materiales y el diseño básico de estos artefactos para que puedan estar aprobados por el Ministerio de Energía de la Nación. Adaptarse a esas normativas es fundamental para conseguir financiamiento y luego para comercializar las luminarias.

Entre otros requerimientos técnicos, la norma indica que las carcasas deben ser de aluminio, por lo que lo principal para poder montar la fábrica será contar con un horno para fundir ese metal. Acá se abre un nuevo campo de innovación, ya que están analizando la posibilidad de reciclar aluminio de latas u otros envases para usar como materia prima, abaratar costos y también hacer un aporte ecológico.
“Las luminarias que han construido funcionan e iluminan muy bien, a pesar de su fabricación casi artesanal. Faltan pequeños ajustes como un cálculo de rendimiento energético y, con las nuevas matrices que generen para la fundición de aluminio van a contemplar un disipador de calor, que es fundamental en estos artefactos”, explicó Andrés.
leyes para aprovechar “Las políticas del Gobierno anterior para ciencia y tecnología fueron muy buenas, ayudaron muchísimo a las empresas a hacer I+D (Investigación + Desarrollo). Pero comparando objetivamente con las políticas actuales, vemos mejoras en algunos programas. Principalmente mejoraron en el hecho de la profesonalización de la selección de los proyectos a financiar y en los tiempos de respuesta. Antes, en ocasiones la selección estaba muy asociada a afinidades políticas y ahora se ve más neutralidad y profesionalismo en ese sentido”, analizó Omar Rivas, director de la incubadora privada Aetti. “Creemos que tanto la Ley PyME, ya en vigencia, y la Ley de Emprendedores, al salir, van a fomentar un despegue de la innovación y el desarrollo en todo el país”.
Presente y futuro
120
Luminarias LED para vía pública fabricaron en total desde el inicio del proyecto.
30
De ellas fueron vendidas a otras comunas y municipios.$ 7.500 + iva.Es el precio promedio de una luminaria LED para vía pública
5
Luminarias por día pueden producir con los recursos actuales. 20 por día podrán ensamblar con la primera planta piloto que proyectaron.
Está el empuje; falta el financiamiento
Está la idea, están las ganas, está la decisión y el empuje para crear la fábrica. Lo que falta ahora es el financiamiento. Omar Rivas, director de Aetti, también alabó el trabajo de la comuna y la cooperativa de Rumi Punco. “Fue iniciativa de ellos. Viajaron, compraron las luminarias, las replicaron con los recursos que tenían a mano y ahora buscan crecer. Ahí nos buscaron a nosotros, y lo principal es que sean artefactos homologados para poder comercializarlos. Con eso, se puede salir a buscar fondos para instalar la línea de montaje, y en eso los estamos ayudando”, destacó el dirigente, quien destacó que, de concretarse, será la primera fábrica de luminarias LED del NOA.
“Además de ser pioneros, el proyecto es muy sólido porque tienen su propia placa (donde se montan los módulos LED), su propio diseño de carcasa y hasta un prototipo de aplicación para celular con la que podrán comandar a distancia las luces. La idea es que sea una luminaria inteligente y que estén intercomunicadas entre ellas”, describió.
Aetti tiene también interés propio en que se cristalice el proyecto de los sureños ya que, según su modelo de negocios como incubadora privada, se quedará con el 20% de las ventas de los productos. “Ya aplicamos a un par de líneas de fondeo y estamos a la espera de una respuesta definitiva, pero todo indica de que será positivo. Calculamos que entre marzo y abril ya podríamos estar arrancando con esta planta piloto de luminarias LED”, finalizó.
Leyes para aprovechar
“Las políticas del Gobierno anterior para ciencia y tecnología fueron muy buenas, ayudaron muchísimo a las empresas a hacer I+D (Investigación + Desarrollo). Pero comparando objetivamente con las políticas actuales, vemos mejoras en algunos programas. Principalmente mejoraron en el hecho de la profesonalización de la selección de los proyectos a financiar y en los tiempos de respuesta. Antes, en ocasiones la selección estaba muy asociada a afinidades políticas y ahora se ve más neutralidad y profesionalismo en ese sentido”, analizó Omar Rivas, director de la incubadora privada Aetti. “Creemos que tanto la Ley PyME, ya en vigencia, y la Ley de Emprendedores, al salir, van a fomentar un despegue de la innovación y el desarrollo en todo el país”.
Presente y futuro
120
Luminarias LED para vía pública fabricaron en total desde el inicio del proyecto.
30
De ellas fueron vendidas a otras comunas y municipios.$ 7.500 + iva.Es el precio promedio de una luminaria LED para vía pública
5
Luminarias por día pueden producir con los recursos actuales. 20 por día podrán ensamblar con la primera planta piloto que proyectaron.
Está el empuje; falta el financiamiento
Está la idea, están las ganas, está la decisión y el empuje para crear la fábrica. Lo que falta ahora es el financiamiento. Omar Rivas, director de Aetti, también alabó el trabajo de la comuna y la cooperativa de Rumi Punco. “Fue iniciativa de ellos. Viajaron, compraron las luminarias, las replicaron con los recursos que tenían a mano y ahora buscan crecer. Ahí nos buscaron a nosotros, y lo principal es que sean artefactos homologados para poder comercializarlos. Con eso, se puede salir a buscar fondos para instalar la línea de montaje, y en eso los estamos ayudando”, destacó el dirigente, quien destacó que, de concretarse, será la primera fábrica de luminarias LED del NOA.
“Además de ser pioneros, el proyecto es muy sólido porque tienen su propia placa (donde se montan los módulos LED), su propio diseño de carcasa y hasta un prototipo de aplicación para celular con la que podrán comandar a distancia las luces. La idea es que sea una luminaria inteligente y que estén intercomunicadas entre ellas”, describió.
Aetti tiene también interés propio en que se cristalice el proyecto de los sureños ya que, según su modelo de negocios como incubadora privada, se quedará con el 20% de las ventas de los productos. “Ya aplicamos a un par de líneas de fondeo y estamos a la espera de una respuesta definitiva, pero todo indica de que será positivo. Calculamos que entre marzo y abril ya podríamos estar arrancando con esta planta piloto de luminarias LED”, finalizó.
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