11 may 2008

NESTOR VS. CLARIN UN BATALLA QUE NO SE TERMINA

El ex Presidente pidió un auto para recorrer Capital y ver las pegatinas. Néstor Kirchner goza cada instancia de sus batallas. El martes pasado, el ex presidente quiso ver con sus propios ojos cómo se propagaba la campaña de afiches “Anti-Clarín” con la que el Gobierno Nacional empapela la Capital Federal y sus alrededores desde hace dos semanas. Poco antes de la medianoche, salió de la residencia de Olivos en un auto con vidrios polarizados junto a su hijo Máximo y dos de sus colaboradores en busca del grupo de “pegatineros” que esa noche había ido, nuevamente, a multiplicar el mensaje oficial. Sobre la avenida Libertador, vio con satisfacción afiches que se trepaban a las paredes y se imponían en los comercios, los medidores de luz, los tachos de basura y, por supuesto, en las carteleras. “Clarín aprieta”, “Clarín quiere inflación”, “Clarín miente”, “Clarín contamina”, “TN Todo negativo, Todo Negocio”. Con o sin firma, da igual: Kirchner suscribe cada una de esas consignas. El vehículo oficial siguió avanzando hasta que finalmente encontró a un grupo de militantes K, debajo del puente de Córdoba y Juan B. Justo. Eran las 12 y media de la noche. Los testigos afirman que el santacruceño disfrutó ese momento como si Racing hubiera salido campeón

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿porque no cubrieron el cacerolazo?

http://argenlibre.blogspot.com/2008/05/la-verguenza-argentina-los-medios-de.html