25 ene. 2017

DEL CEPO Y LAS BOLETAS NO SE SALVA NADIE

El secretario de Relaciones Institucionales de la Municipalidad capitalina, José Luis Avignone, le envió una nota al intendente, Germán Alfaro, para darle su versión acerca del cepo que le colocó a su auto personal de la Dirección de Tránsito del municipio y de los hechos que sucedieron luego. Avignone negó haber pedido “como atención” que le quitaran el trabarruedas de su vehículo en la sede de Tránsito. Además, desmintió haber proferido “grito alguno” y aseguró haber pagado la multa de $ 500 de forma “voluntaria”. El funcionario, de origen radical, fue más allá con su relato, y sembró dudas con respecto al accionar del personal de la repartición que dirige el peronista Enrique Romero. “Debo manifestarle que el día domingo pasado, al regresar de Tafí del Valle, estacioné mi auto al frente de mi vivienda (ubicada en calle Marcos Paz al 900) y no existía ninguna demarcación sobre el pavimento. Al día siguiente, me encontré con la sorpresa de que mi automóvil tenía el cepo colocado. Esto me llamó la atención, porque inclusive el vehículo no estaba en la posición en la que yo lo había dejado el día anterior”, protestó Avignone en su escrito. Además, le marcó al jefe municipal que el espacio reservado de calle Marcos Paz 916 -otorgado a una dirección del Siprosa- debería tener un horario fijo, ya que la repartición beneficiada funciona a la mañana. “Llama la atención que todos los departamentos que opinaron sobre el particular no tuvieron en cuenta (la cuestión del horario)”, remarcó el funcionario.

El incidente salió publicado en la edición de ayer de LA GACETA, en la sección “Dimes y diretes”. El ex concejal radical también mencionó eso en su nota a Alfaro. “No hace mucho, al ex senador y actual (titular del plan Belgrano) José Cano corrió el albur de que le pusieran el cepo en un auto que no era de su pertenencia; sin embargo, los ‘oye, ve y dile’ no escatimaron tiempo y esfuerzo para hablar al diario como la gran novedad”, señaló el secretario de Relaciones Institucionales, con tono irónico. Consideró además que sabe “ser oficialista sin ser sumiso” y que sus observaciones apuntan a “ayudar a su buena gestión”. “No descalifica quien quiere, sino quien puede y tiene autoridad para ello”, lanzó Avignone. Y volvió a deslizar que le movieron el auto. “Como no estoy en la tarea de perder tiempo discutiendo sobre cuándo demarcaron el pavimento, porque es mi palabra contra lo que dicen los libros de la Dirección de Tránsito, sí puedo manifestarle que gozo hasta el día de hoy de una muy buena vista para ver con mis ojos todo lo que acontece por lo menos a mi alrededor”, añadió Avignone, en otro dardo que tendría a Romero por destinatario.
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