Los ediles capitalinos del Acuerdo para el
Bicentenario (ApB) apuestan a una ciudad inclusiva. Para eso, el radical
Agustín Romano Norri junto al presidente del Concejo Deliberante, Javier Aybar,
y al edil Rodolfo Ávila presentaron un proyecto para que el municipio de San
Miguel de Tucumán adhiera a la ley provincial Nº 6.941 y su modificatoria, con
el propósito de “remover las barreras comunicacionales, a fin de conseguir la
equiparación de oportunidades para personas sordas o que padecen hipoacusia en el ámbito de
la provincia de Tucumán. A tal fin se instrumentarán las acciones tendientes a disponer los recursos humanos y
tecnológicos necesarios para asistir en forma efectiva a las personas
discapacitadas”.
La iniciativa también prevé facilitar a las personas con sordera o hipoacusia la
realización de trámites y tareas cotidianas que todo ciudadano efectúa en las
reparticiones dependientes de la Municipalidad. "El objetivo es que el Departamento Ejecutivo implemente,
en aquellos organismos que brindan atención al público, las señales
audiovisuales contenidas en la ley provincial. Además, estas reparticiones
deberán contar con personal capacitado en lenguaje de señas que atienda los
requerimientos de los ciudadanos con disminución de la capacidad auditiva, siendo el trato de los mismos
prioritario y preferencial", detalló Romano Norri, quien el año pasado
propuso veredas táctiles para no videntes.
En aquella oportunidad, el titular del
interbloque del ApB había manifestado que "la iniciativa tiene como
objetivo liberar la vereda como espacio público esencial destinado a la
circulación peatonal y como estructura de lugares de encuentro social. Busca favorecer
la circulación fluida de peatones y la accesibilidad de todas los habitantes a
partir de la eliminación de obstáculos y el ordenamiento del mobiliario urbano,
del arbolado y del uso del espacio público por parte de los privados".
Respecto a las aceras táctiles, Romano
Norri brindó detalles técnicos sobre el diseño de las baldosas que serán
necesarias para llevar adelante el programa. "Se requerirán de
baldosas imantadas (por su composición ferrosa) que permitan ser una guía de
desplazamiento como parte del concepto de accesibilidad universal para aquellas
personas que usan bastones blancos. Este tipo de material incorpora al piso
códigos texturizados en base a surcos y texturas geométricas con relieve y
características podotáctiles, que entregan información necesaria para ser
reconocidos como señal de circulación o avance seguro, giro y alerta o
detención. Asimismo, las baldosas deben poseer características antideslizantes
otorgando mayor valor por el grado de seguridad en caso de lluvias", describió.
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