24 nov. 2016

Con polémica, Diputados aprobó regular las comisiones de ventas con tarjetas

Se aplicará una rebaja gradual de las comisiones para medianas y grandes empresas e inmediata para las pequeñas. La Cámara de Diputados aprobó la reforma de la ley que reduce las comisiones que cobran las tarjetas de crédito y débito a los comercios por cada compra. Bien entrada la madrugada, los diputados dieron media sanción con 134 votos a favor, 34 en contra y 5 abstenciones a una iniciativa que diferente a la que tenía media sanción del Senado, pese a las advertencias de varios legisladores acerca de un posible conflicto con esa Cámara, lo cual podría paralizar el tratamiento definitivo de la ley. El proyecto impulsado por los diputados Eduardo Amadeo y Daniel Lipoveztky (Unión PRO) planteaba reducir del 3 al 2% el arancel que cobran las tarjetas de crédito a las transacciones, y del 1,5 al 1% por las operaciones realizadas con tarjeta de crédito.
Sin embargo, tras un fuerte lobby de las asociaciones de bancos, el oficialismo aceptó introducir un criterio de gradualidad en el caso de los comercios medianos y grandes, de manera tal que en 2017 el arancel que cobran las tarjetas de crédito a estos comercios sea del 2,6%, y del 1,3 por compras con débito.
A partir del 1 de enero de 2018, la comisión será de 2,3% para crédito y 1,15 para débito; mientras que a partir de 2019 serán del 2 y 1%, respectivamente.
En cambio, a las pequeñas empresas que facturan menos de $ 55 millones anualmente se les cobrará directamente, a partir del próximo 31 de diciembre, la comisión del 2% para compras con crédito y del 1% con débito.
La norma consensuada con la CAME mejora los términos para los comercios en lo correspondiente a las comisiones, pero la bancada kirchnerista alertó que podría perjudicar a los consumidores.
Esto sería así ya que el proyecto hablita, en otro de sus artículos, que en las ventas con tarjetas de crédito el comerciante pueda trasladarle al consumidor el costo de las comisiones en el precio final.
La reforma de la Ley de Tarjetas de Crédito y Débito era el último tema a tratar en la prolongada sesión de la Cámara baja.
Ya en la madrugada de este jueves, el debate concluyó con la aprobación del proyecto por 134 votos a favor, 34 en contra y 7 abstenciones.
El debate del proyecto le provocó al oficialismo fuertes cruces con la oposición, que cuestionaron al Gobierno por haber ignorado la media sanción del Senado, lo que podría traer aparejado que ambos proyectos entren en colisión.
El miembro informante del oficialismo, Daniel Lipovetzky, señaló que "las comisiones que hoy se cobran a los comercios son muy altas" en comparación con "las que se cobran en otros países del mundo y de la región", y aseguró que la reforma planteada "va a repercutir en una mejora para los comerciantes" y en una "rebaja de los precios".
"Esto nos pone del lado de la defensa de las pequeñas y medianas empresas y en definitiva a los consumidores argentinos", concluyó.
Por su parte, Amadeo definió la reforma como un "cambio copernicano" y subrayó que "hasta ahora este negocio era el potrero de los bancos, que han ganado enormes ganancias a partir del manejo de las tasas y la comisiones".
En tanto, la diputada del Frente Renovador Graciela Camaño alertó sobre un posible "choque de planetas" entre el proyecto del Senado con el de Diputados, "que lo único que va a hacer es obstruir el tratamiento".
En la misma línea, el diputado del bloque Justicialista, Gustavo Fernández Mendía advirtió que "si uno cruza una media sanción del Senado y con una media sanción de Diputados, después ninguno va a querer aceptar el proyecto del otro". "Esto es claramente un camino muerto, por lo menos para este año", sentenció.
A su turno, el diputado del Frente para la Victoria Axel Kicillof también cuestionó la maniobra poco ortodoxa del oficialismo de superponer un proyecto con la misma temática del que venía con media sanción, pero además criticó el contenido del dictamen del oficialismo, al considerar que atenta contra los intereses de los consumidores.
"Explícitamente este proyecto dice que se puede trasladar las tasas que se cobren directamente a los usuarios de las tarjetas. Esto va a llevar a que sea más caro comprar con tarjeta que con efectivo. Esto va en contra de la bancarización, que genera comercio limpio", explicó.
A su vez, el exministro de Economía lamentó con la legislación propuesta se elimina la regulación a las tarjetas de sistema cerrado que no emiten los bancos, y que también se desregula la tasa de interés.
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